México.- En el marco de la segunda jornada de audiencias públicas que realiza la Cámara Alta para debatir sobre la Guardia Nacional, el día de ayer, víctimas de graves violaciones a derechos humanos presuntamente perpetradas por elementos del Ejército Mexicano y la Marina pidieron al Senado rechazar la aprobación de este cuerpo con formación militar.

Con voces entrecortadas narraron los abusos que han padecido frente a las Fuerzas Armadas, ante senadores de la República, y consideraron que abre la puerta a abusos que hasta ahora, han quedado impunes.

La primera en hablar fue Alicia Rabadán Sánchez quien narró que en 2010 su hijo Jorge Parral, egresado de la Universidad de las Américas Puebla y empleado de CAPUFE, fue “brutalmente asesinado” por un grupo de soldados que le dispararon en múltiples ocasiones. En total recibió 19 disparos.

La señora dijo que luego de que los militares se dieron cuenta que su hijo no era delincuente, los soldados en contubernio con las autoridades alteraron la escena del crimen, sembraron armas y llevaron el cuerpo al Servicio Médico Forense donde lo inhumaron en una fosa común, sin llevar a cabo un proceso de identificación serio. La madre de Jorge sostuvo que en su caso ya son 9 años sin justicia a la “ejecución extrajudicial y desaparición forzada” de su hijo.

Por su parte José Rubio Villegas señaló que su hermano Bonfilio Rubio Villegas, de 29 años de edad, fue asesinado por elementos del Ejército en Guerrero en 2009, cuando la camioneta en la que viajaba atravesaba un retén militar.

José dijo que la Secretaría de la Defensa intentó “comprarlos” ofreciéndoles 160 mil pesos como supuesta reparación a cambio de ya no seguir con las denuncias. Dijo que su familia rechazó se dinero pues “eso no vale la vida de su hermano” y acusó que, hasta ahora, el caso permanece impune.

Otra víctima que participó en la audiencia fue Denise Blanco, quien dijo que hace más de tres años fue víctima de una detención ilegal y abusos sexual a cargo de elementos de la Marina Armada de México. Consternada la joven pidió a los legisladores que no le den mayores facultades al Ejército a través de la Guardia Nacional o de alguna otra alternativa.

“Les pido que hagan conciencia y si quieren a su familia piensen lo que van a hacer porque la verdad no ha sido nada bueno. Mi vida está destrozada, he tenido terapias de todo tipo y no puedo superar lo que me hicieron hasta la fecha, hace tres años…” dijo.

En días anteriores, organizaciones defensoras de derechos humanos, consideraban necesaria la participación de víctimas dentro de las audiencias para que los senadores escucharan los testimonios de graves violaciones perpetradas por elementos castrenses.