Guerrero.- Los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, junto con el quinto autobús –el cual forma parte de una línea de investigación-, fueron sepultados en un lugar de la Sierra de Guerrero, reveló este día el excoordinador de la CRAC en San Luis Acatlán, Eliseo Villar Castillo.

Desde el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Chilpancingo, el excoordinador de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), insistió en conocer el punto exacto donde se encuentran los 43 normalistas desaparecidos.

“Por su insistencia voy a decirles que están en la región de la Sierra, de ahí me reservo el lugar exacto donde están, la información la tiene Abel Barrera, Vidulfo Rosales (integrantes de Tlachinollan) y Alejandro Encinas (subsecretario de Derechos Humanos del Gobierno Federal)”, reveló el activista.

En días pasados, Eliseo Villar detalló que conoce el lugar exacto donde los estudiantes habrían sido sepultados porque en el Cereso de Chilpancingo se reunió con dos reos que participaron directamente en los ataques contra los estudiantes el 26 de septiembre del 2014, además de un testigo que conoce todo lo que ocurrió.

Los testigos ya habrían presentado mapas de la ubicación de normalistas desde hace tres meses, y a través de satélites las autoridades ya dieron con el lugar que es una zona de difícil acceso, por la presencia de grupos de la delincuencia organizada.

“Yo pienso que con toda la tecnología y las fuerzas armadas de México, la localización de los cuerpos se puede hacer en uno o dos días, es cuestión de voluntad”.

El exlíder comunitario reclamó que ni la organización que defiende a los padres de los 43 normalistas, Tlachinollan, ni el gobierno federal hayan apostado a la búsqueda de los cuerpos durante esta jornada de lucha por los 5 años del crimen en la ciudad de Iguala.

De acuerdo con Eliseo Villar, el grupo delictivo que participó en los ataques contra los estudiantes (Guerreros Unidos), nunca confundió a los normalistas con integrantes de una banda rival “era una orden de ir por los muchachos”, la cual se planeó desde un mes con anticipación.

“Eran órdenes superiores y les dijeron que nadie se les iba a atravesar en el camino”.

Finalmente, solicitó que de manera inmediata un Ministerio Público del Gobierno Federal tome nota de las declaraciones y él, junto con los reos que aportaron información, sean trasladados a un penal federal ante el riesgo de que haya represalias en su contra.

“También queremos protección a nuestras familias, solicitamos también seguridad para los padres familia de los 43, por lo que viene cuando se den cuenta de las cosas”.