México.- Los homicidios y desapariciones que se han registrado en el país producidos por la inseguridad, han dejado un dolor en la sociedad al no existir en México conocimiento de la afectación psicológica causada por estas pérdidas, coincidieron expertos en psicología y tanatología en el programa Cambios de Multimedios Televisión, que dirige Miguel Ángel Puértolas.

“Un impacto social que es como la forma más difícil y dolorosa de cerrar un ciclo porque no lo puedes cerrar, la persona en su mente no puede ubicar dónde está el cuerpo, incluso dice, aunque sea las cenizas, aunque sea el pedacito, para hacer su cierre, porque es necesario para ellos hacer su duelo”, afirmó Blanca Pardo Ruiz, maestra en Filosofía.

En este tipo de duelos, no existe el dolor, pero sí el sufrimiento que llega a un daño psicológico, y la sociedad se está acostumbrando debido a la falta de indicadores nacionales para conocer el número de personas afectadas por cada hecho violento.

“Se necesita trabajar desde una manera interdisciplinaria porque entonces nosotros tenemos que trabajar como profesionistas y sociedad, fundamentalmente, para poder saber qué vamos a hacer con esas representaciones que tenemos que sustituir, que de repente queda un duelo tan abierto y que lo dejamos a la larga”, aseguró Pablo Lorenzo García, psicoterapeuta Gestalt y tanatólogo.

Una pérdida también puede representar a un empleo, migrantes, la salud, los cuales deben de tener tratamientos distintos pues nadie enseña a entender la muerte, no obstante para ello se requiere de ayuda clínica que no es sinónimo de toma de medicamentos.

“Hay que atender el estado de shock, yo soy de los primeros enemigos a dar un antidepresivo, hay que darle acompañamiento”, dijo Luciano Sánchez, tanatólogo.

“Hay que tratarla con la dignidad humana necesaria y entonces hay que hacer una intervención en crisis que es diferente al proceso de tanatología, de duelo, incluso hay veces que me hablan y digo, 'hace cuánto que pasó, acaba de pasar hace horas', no, ahorita no está para terapia” comentó Pablo Lorenzo García.

La mayoría de las veces, los familiares evitan profundizar en la sensación de duelo, por ejemplo en un funeral debido a que lo pasan drogados, especialmente mujeres de la tercera edad.

“Por qué no lo hicieron, porque las drogaron en todo el funeral, yo les digo, en el funeral es el vademécum psiquiátrico de todas las señoras, no sabes cómo le hacen, pero todas empiezan a sacar clonazepam, olanzapina, tafil de sus bolsas y se lo dan a la doliente, ellas lo hacen con la concepción de que es bueno, no llores, no sufras y entonces, comadre tómate esto”, señaló Pablo Lorenzo García.

De igual manera expertos coincidieron en que es poco lo que se puede hacer en el tratamiento de un duelo, ante la falta de tanatólogos o psicólogos, debido a pugnas políticas, dejando de paso lo que tiene que ver con implicación familiar e interna.