Guerrero.- La violencia entre la pugna criminal de grupos armados en la sierra de los municipios de Chilpancingo y Leonardo Bravo, ha  dejado tan solo entre los días martes y miércoles más de 800 personas desplazadas.

Este nuevo éxodo masivo de personas, inició el martes por la noche en los poblados de Chautipan, municipio de Chilpancingo, así como el Balsamar y Tepozonalco, municipio de Leonardo Bravo, todos ubicados en la zona serrana que conecta a ambos municipios.

Ayer por la tarde, más de 200 personas de dichos pueblos comenzaron a arribar a Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo, y condenaron que el gobierno "nunca nos hizo caso" por lo que ahora deben abandonar sus pueblos.

La pugna armada en esa zona de la entidad, se disputa entre el Cartel del Sur, cuyo bastión actualmente se encuentra en Chichihualco, y el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), presuntamente financiados por Onésimo Marquina "Necho".

Los hechos de violencia iniciaron desde noviembre del 2018, cuando el FUPCEG con más de 3 mil comunitarios del filo de la sierra mayor -según cifras del propio gobernador-, tomó Filo de Caballos, municipio de Leonardo Bravo, y pueblos aledaños que históricamente eran territorio del Cartel del Sur.

A partir de entonces, la sierra de Guerrero vive constantes enfrentamientos en los pueblos, sin embargo por el difícil acceso pocas veces son reconocidos y atendidos por las autoridades competentes.

Éste ha sido uno de los motivos que orilló nuevamente a cientos de familias a huir de sus comunidades, y es que por una parte la Secretaría de Seguridad Pública estatal ha negado hechos de violencia argumentado que "no hay evidencias", sin embargo los afectados manifiestan lo contrario por lo que han decidido desplazarse.

De acuerdo con breves declaraciones de las nuevas víctimas de desplazamiento, el FUPCEG llegó hasta sus pueblos disparando; los vecinos pidieron protección al gobierno pero ésta llegó hasta el día de ayer cuando ya decenas de familias habían abandonado sus hogares.

De acuerdo con varios testimonios, la violencia entre ambos grupos ha dejado 50 muertos en las últimas semanas, todos ellos sin poder confirmarse debido a que no hay acceso para autoridades de justicia estatal.

Las acciones del FUPCEG, serían una respuesta luego de que hace dos semanas cinco de sus policías fueron asesinados por un grupo armado en Filo de Caballos; el crimen fue atribuido al Cartel del Sur.

La única Información oficial que difundió la SSP, fue que luego de hacer recorridos aéreos, no se tenía evidencia de nuevos enfrentamientos en las zonas donde familias desplazadas alertaron.