El alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena dijo que el tema de la violencia en la capital de Guerrero – donde ya se han cometido al menos 15 asesinatos durante febrero – es algo que no puede resolverse  “de la noche a la mañana”.

“El tema de la violencia no se puede acabar de la noche a la mañana, se está haciendo lo propio unto con autoridades estatales y federales”, respondió, cuestionado por los últimos hechos de violencia registrados en el puerto.

En entrevista, al interior del ayuntamiento capitalino, el primer edil refirió que a pesar de la escalada de violencia, el municipio pone de su parte para disminuir los índices de violencia.

Entre las acciones realizadas por su gobierno, destacó la colocación de alarmas en el centro de la ciudad; acción que forma parte del programa Vecino Vigilante.

Con ello, se busca avisar a negocios y policías sobre hechos delictivos cometidos en el primer cuadro de la ciudad; sin embargo, el martes, fecha en la que arrancó el programa, un taxista fue asesinado a plena luz del día en frente de policías ministeriales y del Instituto de Policías Auxiliares del Estado (IPAE).

Al otro día de la colocación de las alarmas, un banco fue asaltado  por hombres armados en pleno centro de la ciudad.

“Tiene que funcionar”, reiteró Leyva Mena pese a estos sucesos; “el programa no es una garantía de que la inseguridad va a desaparecer, pero estamos buscando que los índices disminuyan”, admitió entonces.

Agregó que actualmente el municipio cuenta con cinco patrullas y sólo 115 agentes de la policía preventiva municipal los cuales llevan a cabo una jornada laboral de 24 horas de descanso por 24 de trabajo, lo que reduce a menos de 60 policías en más 600 colonias de la cabecera.

Sobre la falta de agentes dijo que ya se realiza la convocatoria de reclutamiento, de la que destacó que la respuesta ciudadana ha sido buena, pero la certificación federal ha impedido que la mayoría de los aspirantes ingresen a las filas de la corporación.

Entre otros temas anunció que seguirá buscando la recuperación del primer cuadro de la ciudad de vendedores ambulantes, aunque adelantó que no se usará la fuerza bajo ninguna circunstancia.

“Ya estamos en platicas y esperemos poder llegar a acuerdos”, finalizó el edil.