México. Notimex.- Una ola de violencia sacude todos los rincones de Guanajuato, en donde los asesinatos, las ejecuciones y la disputa territorial de los cárteles de la droga son el pan de cada día, y tal parece que la entidad se está convirtiendo, como dice la canción, "en León, Guanajuato, donde la vida no vale nada".

Apenas anoche, el regidor de Morena de Apaseo El Alto, Francisco García Ramírez, fue asesinado tras participar en una reunión de Cabildo, lo que se suma a esta ola roja, ante lo cual se planteó en el Senado la desaparición de poderes en el estado.

La agresión al regidor de Apaseo se registró a unas cuadras de la presidencia municipal alrededor de las 21:00 horas, cuando el funcionario se trasladaba en una camioneta rumbo a su domicilio y un grupo de sujetos armados lo interceptó y le disparó causándole la muerte.

Cabe destacar que este municipio es gobernado por la alcaldesa María del Carmen Ortiz, candidata de la coalición Morena-PT-Encuentro Social, quien sucedió a su esposo José Remedios Aguirre en las elecciones del 1 de julio de 2018, luego de que éste fuera asesinado.

José Remedios Aguirre era contendiente por Morena, sin embargo, fue asesinado el 11 de mayo de 2018 por un grupo armado en la entrada de un parque ecológico en el centro de la ciudad por presuntos vínculos con grupos de huachicoleros.

[caption id="attachment_322395" align="alignnone" width="1055"]Policía Guanajuato Policía Guanajuato[/caption]

Mientras que apenas en octubre pasado, el titular de Tránsito y Transporte municipal, Santos Alonso Cerritos, murió también en un ataque armado en un bar de la localidad, horas después de haber tomado posesión del cargo.

Alonso Cerritos fue candidato a regidor por el Partido Encuentro Social en las pasadas elecciones, era expolicía municipal en Apaseo El Alto e inició campaña con José Remedios Aguirre Sánchez.

Cabe destacar que Apaseo se ubicada en el llamado "Triángulo Dorado" de los "huachicoleros", entre Celaya, Salamanca e Irapuato, por donde corren cuatro ductos petroleros, todos conectados con la Refinería de Salamanca.

El Cártel de Santa Rosa de Lima ha incrementado su actividad en esta plaza desde 2018, mientras que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) busca desplazar a la mafia local, con el objetivo de tomar el control de la zona.

Incluso, en un video el Grupo Pantera del CJNG, se lanzaron fuertes amenazas contra “El Marro”, líder del Cártel de Santa Rosa, advirtiendo que Guanajuato pertenece al grupo criminal de “El Mencho”, quien ya se encuentra conquistando nuevos territorios en el estado.

En ese mismo video, el CJNG indica que El Marro se apoya “con policías estatales para perjudicar a municipales y ministeriales que ya no te apoyan. Te retamos a que nos pegues a nosotros y no a gente inocente”.

A esta cadena de muerte se suma el asesinato del subdirector de la Policía de Pénjamo, Jorge Cisneros, hace apenas unos días quien fue plagiado y cuyo cuerpo fue encontrado dentro de un vehículo abandonado en una comunidad rural del municipio de Huanímaro.

Mientras que el 18 de Septiembre el delegado del Centro Nacional de Inteligencia, Juan José Olvera, fue lesionado por arma de fuego durante un ataque armado cuando circulaba por la carretera Salamanca–Celaya, a la altura de la comunidad de Valtierrilla, en donde falleció un escolta.

Tan sólo un día después, el 19 de septiembre, cinco guardias penitenciaros fueron asesinados por un comando armado en la carretera que corre de Salamanca a la comunidad de Labor de Valtierra.

Y el 20 de septiembre, un comando armado atentó contra las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato en el municipio de Celaya, dejando como saldo a un muerto y tres personas más lesionadas.

Con estos hechos, Guanajuato alcanza el primer lugar nacional en asesinatos de policías con 34 casos en lo que va del 2019, de acuerdo con la organización Causa en Común, cifra cercana a los 64 fallecimientos que se registraron durante 2018.

Este martes, el Pleno del Senado de la República turnó a la Comisión de Gobernación las peticiones para la desaparición de Poderes en Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato, ante el incremento de la violencia registrada en estas entidades.