Chilpancingo, Guerrero.- Las calles de Chilapa, municipio de la zona centro del estado de Guerrero, se llenaron de hombres tigre y jaguar, que danzaron al ritmo de la música de viento y rondas de mezcal.

En medio de la violencia que se vive en este municipio de 140 mil habitantes, las personas rinden culto a la Virgen de la Asunción o de la Manzanas que es venerada en la catedral de esta ciudad.

De acuerdo a Semáforo Delictivo, en los primeros seis meses han ocurrido 38 homicidios, un seis por ciento más con respecto a 2015.

El municipio se encuentra entre los cinco más violentos del estado.

Pese a ello, habitantes realizaron la Tigrada, una de las tradicionales fiestas religiosas que se realiza en el marco de la Fiesta Patronal y también es un culto para honrar a Tepecyolotli (corazón de cerro) benefactor de la agricultura para pedir fertilidad a la tierra que da vida y sustento.

Hombres de diferentes comunidades indígenas, entre adultos y niños, se disfrazaron con sus trajes amarrillos y sus máscaras de tigre y jaguar, hechas de madera en la comunidad de Ayahualulco.

Promovido desde su inicio como un evento de fomento a las tradiciones populares del municipio, cada año se consolida la fiesta desde 1987 con la participación de más grupos culturales y comunidades de Chilapa y otros municipios de la Montaña Baja y el Centro del estado.

Durante el caminar de los tigres por las calles de Chilapa no dejan de sonar bandas de música de viento, que se hacen acompañar de danzas como la de Los Viejos, Los Moros y Ocho Locos.

También hay carros alegóricos y mujeres vestidas de acatecas y de atzacoaloyeras.

Fiesta católica, pagana, cultural y turística, que se mantiene a pesar de que con los años se va moldeando la costumbre en torno a la figura del tigre, y se realiza también para unir a los habitantes de Chilapa y otras comunidades.

Con información de Notimex