LA COLUMNA DE OLVERA

 

México.- Ahora sí, como dicen los amantes de los dichos populares, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ve la tormenta y no se hinca, pues giró instrucciones a su consejería jurídica para que se coordine con el Instituto de Vivienda (Invi), a fin de expropiar 49 predios a como dé lugar y así disminuir el rezago de viviendas en esta capital y reactivar la industria de la construcción.

Esta instrucción será una bomba de tiempo que le estallará tarde o temprano a la doctora Sheinbaum, en ese organismo que se encuentra en el ojo del huracán, debido a las irregularidades detectadas durante la administración de su ex director, Raymundo Collins Flores.

Y decimos esto, porque de los 49 terrenos a expropiar en los perímetros A (que abarca las calles de José María Izazaga, Eje Central y Anillo de Circunvalación, entre otras) y el B (que contempla la avenida Reforma, Lucas Alamán, Doctor Río de la Loza y Eduardo Molina, entre otras) sólo 28 pueden pasar a manos de las autoridades citadinas sin ningún problema, pero los 21 restantes no.

Además, nos informan que se revisan los inmuebles expropiados en otros gobiernos para conocer su actual situación jurídica y, sobre todo, si ya se construyeron viviendas en esos terrenos y si no, para que se se edifiquen casas para las personas de escasos recursos o pertenecientes a grupos vulnerables.

De acuerdo a información obtenida en el Invi, las organizaciones más beneficiadas por este programa serán las que controlan el comercio en el centro de la ciudad, así como las más cercanas a la jefa de gobierno, principalmente, lo que sin lugar a dudas causará una gran inconformidad entre las demás agrupaciones ciudadanas como la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.

Se dijo que el Invi trabajó a marchas forzadas este fin de año para integrar las primeras carpetas de expropiación con la finalidad de concretar la adjudicación de los terrenos e inmuebles que están bajo la mira de este instituto de vivienda.

Incluso, el pasado mes de noviembre se reformaron los lineamientos para retirar algunos candados administrativos, presupuestales y jurídicos, para facilitar las expropiaciones, pues anteriormente tenía que existir un colchón de dinero para pagarle a la persona que se le expropió su predio, lo cual era un requisito inicial indispensable, en este procedimiento de adjudicación. 

Pero ¿qué creen?, ahora ese requisito ya desapareció por arte de magia o mejor dicho, para acatar una orden de “muy arriba”, o sea, de la oficina de Claudia Sheinbaum