Guerrero.- Porque prefieren perder lo poco que tienen en lo material, que perder la vida, pobladores de diversas comunidades del estado de Guerrero, abandonaron sus casas por temor a ser alcanzados por las balas del “narco”.

Son habitantes de ocho comunidades del municipio de Zirándaro, los que se han visto obligados a vivir en la cabecera municipal o buscar refugio en Estados Uunidos ante los enfrentamientos que el Cártel Jalisco y La Familia Michoacana mantienen en la zona.

“Vivimos casi de limosnas, y todavía lo poquito que tenemos lo vamos a perder… lo perdimos porque lo único que tengo son gallinas, dejé todos mis pollos, todo, ¿por qué? Por miedo”, denunció una de las personas desplazadas por la violencia.

Los afectados se refugiaron en otros puntos de Zirándaro, pero otros decidieron abandonar completamente sus lugares de origen, buscando el llamado sueño americano.

“La mayoría se encuentra en Guayameo, y muchas otras en la cabecera; muchas otras han salido en busca de asilo político en EU”, aseveró el edil.

Casquillos tirados, casas y escuelas vacías, negocios y campos de cultivo abandonados son el panorama que prevalece en las ocho comunidades y pueblos de este municipio de Tierra Caliente.

Desde hace semanas, el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Familia Michoacana mantienen una disputa por controlar la zona de la que han sido desplazadas al menos dos mil personas, de acuerdo a los reportes en medios.

“Vivimos lo peor de la vida”, dice una lugareña que, como la mayoría en Zirándaro, se sostiene de la siembra y la crianza de animales.

De acuerdo con el alcalde, Gregorio Portillo, los afectados huyeron hacia la cabecera municipal o rumbo a EU.