Acapulco, Guerrero.- El listón de un gafete de identificación de la Dirección de Salud se convirtió en la herramienta con la que se sujetó el cordón umbilical de la bebé que nació en la comunidad de La Concepción, en la zona rural de Acapulco, en pleno programa municipal Viernes Saludable.

Wilber Hugo Salgado Sánchez, médico general de 26 años de edad, fue quien atendió el parto, y aunque ha ayudado a parir a muchas mujeres, reconoció que nunca le había tocado en esas condiciones: en la parte trasera de una camioneta de redilas del transporte público.

“Estábamos nosotros en la atención, en las consultas y gritó una señora: “¡se está aliviando! ¡se está aliviando!” y caminamos rápido, le hablé a dos compañeros y estaba la mamá, toda histérica, la mamá de la muchacha. Ya vimos que en una camioneta de pasajeros tenían un sillón de huevo y ahí venía, ya con el bebé prácticamente fuera”, relató a Bajo Palabra.

La mujer, quien iba acompañada por su mamá y esposo, venía en la camioneta del transporte público porque viven en Las Parotas, un pueblo ubicado más arriba de La Concepción.

El médico no contaba con material para la atención de un parto, porque la visita a las comunidades y colonias es sólo para dar consultas médicas, por lo que pidió guantes estériles al personal del Instituto de Cancerología que estaban en el lugar realizando mastografías.

La mujer, de 21 años de edad, parió rápido, dijo Salgado Sánchez, y después limpiaron a la bebé y le colocaron en los ojos gotas de cloranfenicol para evitar una infección.

“No nos dio tiempo de bajarla (de la camioneta) y meterla a un lugar, todo fue muy rápido, no teníamos ligadura para el cordón del bebé. No había nada”.

“Entonces agarré y se me ocurrió de la nada cortar el listón de mi gafete, con el cordón de mi gafete hicimos los amarres del cordón para que no se desangre, hicimos el amarre y cortamos y liberamos al bebé”, explicó.Bebé nacida en Jornada de Salud de Acapulco_900x450

Liberada la bebé de la placenta de la madre, una joven de 21 años y mamá primeriza, trasladaron a la recién nacida a las mesas de atención del programa Viernes Saludable, la arroparon con las sábanas que utilizarían para hacer los ultrasonidos y le dieron la atención primaria.

Maniobras especiales para la madre

Sin embargo, ahora la preocupación era la mamá, porque la placenta “no quería bajar” y ya llevaba mucho tiempo de haber parido, voy por lo que Salgado Sánchez, junto con otro médico de la Dirección de Salud, hicieron maniobras y masaje uterino para su extracción.Dirección de Salud de Acapulco

“Teníamos la presión de los familiares, de si estaría bien. Y ya después pudimos sacar la placenta, pero no salió completa, nos prestados gasas estériles y las usamos para extraer todos los restos placentarios que habían quedado adentro y quedó completamente limpio”, precisó.

Ante la condición del parto “en lo sucio”, la madre y la bebé fueron trasladadas al Hospital General de Acapulco para su valoración médica, y ambos, afirmó el médico, están en buenas condiciones. La niña pesó 3 kilos y midió 59 centímetros.

“El papá estuvo en todo momento con ellas y se fue al hospital con ellas. Todo estuvo muy padre, fue rápido y toda la gente aplaudiendo y gritando, fue muy emotivo. Al final, después de hidratar a la paciente pues el bebé ya quería comer, así que le dijimos  a la señora que ya le diera de comer y así se fueron al hospital, dándole de comer a su bebé”, dijo.

“Ni en La Montaña atendí un parto así”

Wilber Hugo Salgado Sánchez, médico general de 26 años de edad, egresó de la Unidad Académica de Medicina de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), y contó que su formación se desarrolló en el Hospital General Vicente Guerrero.

El año del servicio social lo hizo en el municipio de Iliatenco, en la región de La Montaña del estado, y aunque ahí dio servicio con “muchas carencias”, afirmó que nunca había atendido un parto con prácticamente nada de herramientas.

“En el Vicente Guerrero estuve dos meses en el área de ginecología y ahí nos preparan para irnos al servicio social, agradezco a los médicos que nos dejaron aprender de ellos (…) en La Montaña ahí atendimos parto, es una zona complicada pero nunca me había pasado un parto de esta naturaleza, en la calle, pero gracias al apoyo de todos mis compañeros se hizo lo correcto y tenemos a una familia feliz”, concluyó.

En la Dirección de Salud Municipal, Salgado Sánchez es el jefe de Supervisión Integral, área que se encarga de vigilar los 24 módulos instalados en distintas partes de Acapulco.