Acapulco, Guerrero.- La presidenta municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, dejó claro en su Primer Informe de labores que ella no hizo pacto con la delincuencia como ocurrió con administraciones pasadas, quienes dejaron que la violencia se incrementará de forma alarmante.

Durante su Primer Informe de Gobierno correspondiente al año  2018-2019, Román Ocampo señaló que pese a los obstáculos su administración está limpiando Acapulco y exhortó a la sociedad a sumarse a esta causa para que pueda logarse la Cuarta Transformación que preconiza el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador.

"Yo no hice pacto con la delincuencia porque soy una mujer que ama Acapulco y que hará todo lo posible por recuperar su pueblo", expresó.

Asimismo, denunció que desde antes de que fuera candidata padeció los embates del crimen organizado, ya que recibió amenazas de secuestro y asesinato, pero precisamente estas intimidaciones la impulsaron para pelear por su pueblo, aseguró.

Esta pelea por restablecer la seguridad, subrayó, se ha centrado en la recuperación de los espacios públicos, y destacó que desde que su administración se encuentra trabajando la violencia en la ciudad ha diminuido 14%.

La alcaldesa hizo un llamado al gobierno federal para que dote de mayor presupuesto al municipio y de igual forma llamó a todos los habitantes y funcionarios de todas las fracciones para que se sumen a la unidad y así se logre la transformación que requiere la ciudad.

"Se acabó la hora pasiva donde la sociedad no participaba; es necesario que la sociedad participe para poder terminar con la inseguridad que se vive y poder así alcanzar el desarrollo de la ciudad", indicó Román Ocampo.

Por otra parte reprochó las declaraciones realizadas por la regidora priista Ricarda Robles Urioste, quien expresó que todas las obras que se han hecho durante esta administración han provenido del gobierno del estado y no del municipio.

"Que no nos pidan milagros para resolver lo que en otras administraciones no hicieron, las cuales solo nos dejaron deudas, porque Acapulco se verá beneficiado con más de 500 obras públicas, pero estas no serán obras faraónicas para impresionar al pueblo con poco y poder decir que estamos trabajando. Que no digan que no estamos haciendo nada en obras públicas porque estamos trabajando".

Además resaltó que el inicio de su gobierno estuvo marcado por el descubrimiento de la mala administración de gobiernos municipales anteriores, de una deuda financiera abultada y de una inoperante estructura administrativa basada en un exceso de personal, el cual fue ingresado al servicio público muchas veces como pago de favores políticos, cuotas con líderes o actos de corrupción, lo que se traducía en pagos de más de 20 millones de pesos cada mes de nómina.

La presidenta informó que, ante este desorden, la primera tarea que se propusieron fue ordenar lo antes posible las primeras áreas administrativas que se encontraban inoperantes; Adela Román refirió que la alerta sanitaria que padeció el municipio al inicio de su administración fue a consecuencia del desfalco financiero en que dejó al municipio Evodio Velázquez Aguirre.