Zihatanejo, Guerrero.- Con más de 35 casos positivos de Covid-19, 3 defunciones y 50 casos sospechosos, sumado a la parálisis económica y la inacción del gobierno municipal, Zihuatanejo, un destino que vive de la economía de playa, comienza a resentir los efectos de la pandemia.

A la desesperación de algunos sectores productivos del municipio ante la falta de alternativas de vida, se suma los estragos que ocasiona la corrupción y la falta de rendición de cuentas del gobierno municipal a cargo del alcalde priista Jorge Allec Sánchez que no tiene habilitados ni siquiera los centros de salud para dar una atención inicial a los ciudadanos afectados con síntomas del covid.

Mientras otros municipios de vocación turística como Acapulco, que destinó 105 millones de su presupuesto para la atención de los efectos sociales de la pandemia, que incluye la instalación de cocinas populares y un programa de micropréstamos, en Zihatanejo, a su alcalde priista no le interesó este tema y el presupuesto sigue destinado al hurto y a uso discrecional como siempre ha sido en ese lugar, debido a la apatía de su población.

Sin planes ni alternativas por parte del gobierno municipal, ni el estatal, y ante la evidente corrupción presupuestal, en Zihuatanejo la gente afectada económicamente por la pandemia comienza a desesperarse.

Este martes, prestadores de servicios náuticos, lancheros, servicios recreativos y de pesca deportiva protestaron frente al Sector Naval, donde el gobierno estatal realizaba una reunión.

Unos 80 prestadores de servicios turísticos exigieron préstamos económicos porque desde que fueron suspendidas las actividades recreativas de playa por la pandemia no han tenido ingresos.

Los trabajadores de playa, que pertenecen a 16 cooperativas, que administran unas 450 embarcaciones se quedaron sin ingresos económicos, lo que afecta, dijeron, a mil 300 familias.

El presidente de la cooperativa “Aztlán”, Arturo Farías dijo que el gobierno sólo apoya al sector pesquero ribereño por medio del programa de “Bienpesca” del Gobierno Federal, pero los que viven del turismo recreativo como “parachutes, lancheros, los que arrastran la banada”, no tienen apoyo.

Farías se quejó de la desatención por parte del gobierno municipal y estatal, pues ni siquiera la delegada que tiene el gobierno estatal en esa zona les contesta el teléfono.

“Después de tantas llamadas Leticia Rodríguez (la delegada) nos contestó y nos dijo que no nos iba llegar nada y Pablo Amílcar no se dignó a contestarme”, se quejó Arturo Farías.

Los prestadores de servicio dijeron que sienten impotencia porque no poder llevar el sustento a sus hogares, ni pagar los gastos médicos si un hijo se enferma.

Señalan que el “quédate en casa”, no va a pagar los servicios como la luz y la renta porque no tienen un ingreso seguro como los trabajadores del gobierno que tienen un “cheque seguro”.

Con información de El Despertar de la Costa