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Zona arqueológica guarda petrograbados de más de 8 mil años en Nuevo León

Se localizan alrededor de cuatro mil piedras grabadas, en su mayoría por representaciones de fenómenos naturales.

Por Redacción, 2019-01-12 11:43

Petrograbados de ocho mil años de antigüedad, con figuras que representan los fenómenos naturales, como la lluvia, el sol y las estrellas, realizadas por los primeros pobladores, pueden ser encontradas en un espacio de más de 600 hectáreas en el municipio de Mina, Nuevo León.

A unos 80 kilómetros de la capital, por la carretera a Monclova, Coahuila, se encuentra ubicado el Parque Boca de Potrerillos, un área protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por los vestigios hallados de las primeras civilizaciones, un tesoro resguardado en el noreste de México.

El encargado de la protección del Parque por parte del INAH, Mariano Suárez Galván, destacó que en esta zona arqueológica de 600 kilómetros, se localizan alrededor de cuatro mil piedras grabadas, en su mayoría por representaciones de fenómenos naturales, como el sol, las estrellas y las nubes.

Además se han encontrado pirograbados de cuentas numéricas, calendarios que representaban el periodo de gestación del venado, y otras más que indicaban los solsticios y equinoccios del año, así como algunos restos humanos y herramientas para la caza.

A partir de 1991, en este lugar, enclavado entre las serranías de “La Zorra” y “El Antrisco”, de ahí su nombre a este cañón como Boca de Potrerillos, el INAH, en coordinación con la Universidad de Texas, llevaron a cabo las primeras investigaciones para conocer el tiempo en la que estuvieron aquí los primeros pobladores, sus costumbres, alimento y condiciones del lugar.

“Ellos eran nómadas, sobrevivían de la cacería, de la recolección de frutos, semillas y andaban de un lugar a otro en donde había agua. Aquí debió haber, en aquella época en la que habitaban los grupos indígenas, debió ser un lugar con mucha agua”, destacó Suárez Galván, como resultado de estas investigaciones.

De acuerdo a estas exploraciones, se logró encontrar que los pirograbados fueron realizados en lugares y momentos específicos y sobre rocas cuya visión se dirigía hacia puntos donde se registraban eventos naturales cíclicos, como la salida del sol o la luna, el paso de cometas o estrellas fugaces o meteoros.

En los petrograbados también se podían encontrar cuentas de los periodos de las gestaciones de los animales como el venado, o los momentos adecuados para cambiar de campamento y las celebraciones de eventos importantes y las ceremonias, apuntó Suárez Galván.

Los pirograbados representaban paisajes creados con líneas, ángulos o curvas que asemejaban la cima o pico de los cerros, círculos que representaban el sol o la luna, líneas que indicaban la caída de cometas, u ondulaciones para representar el agua, o figuras que asimilaban los alimentos u animales de la región.

En una formación rocosa, llamado por los investigadores como el “El Promontorio”, era una zona estratégica por los grupos indígenas para la realización de “mitotes”, ceremonias que se desarrollaban por las noches y se podrían prolongar por varias horas con bailes, cánticos en torno a fogatas.

En este lugar, apuntó el representante del INAH, se presume se llevaban a cabo los rituales donde se guardaba culto a la fertilidad, se contaban las hazañas de guerra, de los muertos, de los jóvenes y de los jefes de los grupos, además de celebrar los solsticios y equinoccios.

La región en donde se encuentra el municipio de Mina, Nuevo León, ha sido objeto de investigación por parte de antropólogos y especialistas, en donde a la fecha se han localizado alrededor de 300 sitios arqueológicos, siendo el de Boca de Potrerillo el más importante en el noreste del país y abierto al público en general.

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Inauguran ‘Under’, el primer restaurante subacuático en Europa

La carta está formada por 18 platos, basados en ingredientes locales y marisco, que pueden costar hasta 3,700 coronas (379 euros) por persona, incluyendo bebidas.

Por Redacción, 2019-03-20 12:07

México.-‘Under’, que en noruego significa ‘maravilla’, es el primer restaurante subacuático construido en Europa y se encuentra en el extremo sur de Noruega. La inauguración se restringe a familiares y amigos de los propietarios, pero a partir de abril llegarán los primeros clientes. Ya hay 7.000 personas reservadas para comer.

El restaurante fue diseñado por el estudio de arquitectura noruego Snoehetta y está sumergido en el Mar del Norte. Esta misma empresa también creó la Casa de la Ópera en Oslo y el Museo Memorial Nacional en Nueva York.

El restaurante, que también cuenta con un servicio hotelero, está diseñado para comer con vistas al fondo marino, a través de un gran cristal que llena el salón de luz natural durante el día, filtrada por el color verdoso del agua. Los tablones de madera recubren la superficie del restaurante y el comedor tiene una capacidad para 40 huéspedes, que pueden comer mirando el mar a través del gran cristal.

La carta está formada por 18 platos, basados en ingredientes locales y marisco, que pueden costar hasta 3,700 coronas (379 euros) por persona, incluyendo bebidas.

Gaute Ubostad, uno de los dueños del restaurante, asegura que “el objetivo es conseguir que el 50% de los invitados que comen allí también pasen la noche en el hotel”. “Esperamos que alrededor de 12,000 personas cenen todos los años”, afirma.

Existen muy restaurantes submarinos en todo el mundo, situados principalmente en aguas tropicales como las Maldivas.

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Mono maicero especie portadora y transmisora de virus del zika: estudio

Estas tres especies están adaptadas a la vida con humanos en áreas desarrolladas y tienen presencia de Brasil, Venezuela, Perú, Colombia, Ecuador y Centroamérica.

Por Redacción, 2019-03-20 11:57

México, EFE.-Científicos en Estados Unidos han identificado a través de la inteligencia artificial a las especies de primates portadoras y potenciales transmisoras del virus del zika, de acuerdo a un estudio publicado este martes en la revista Epidemics.

Los investigadores, del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas de Nueva York y de IBM Research, la división de investigación de IBM, desarrollaron modelos para identificar a los primates partiendo de que tan solo dos de las 364 especies que hay en el mundo han sido confirmadas hasta ahora como portadoras.

“Nos interesaba cómo la unión de dos técnicas de modelado podría ayudarnos a superar datos limitados sobre biología y ecología de primates, con el objetivo de identificar prioridades de vigilancia”, explicó en un comunicado la investigadora jefe, Barbara Han, del Instituto Cary.

El estudio concluyó que el mono maicero (sapajus apella), el mono aullador rojo (alouatta seniculus) y el maicero cariblanco (cebus capucinus), todos ellos endémicos de América, tienen un riesgo superior al 90 % de ser portadores y transmisores del zika.

Estas tres especies están adaptadas a la vida con humanos en áreas desarrolladas y tienen presencia de Brasil, Venezuela, Perú, Colombia, Ecuador y Centroamérica.

También tienen un riesgo superior al 90% el capuchino de frente blanca (cebus albifrons), que se utiliza como mascota, y el mono ardilla boliviano (saimiri boliviensis), que en algunas zonas se come. Los dos son endémicos de Sudamérica.

“Estas especies están extendidas geográficamente, con abundantes poblaciones que viven cerca de centros de población humana. Son conocidos por saquear cultivos. Se les usa como mascotas. La gente les exhibe en las ciudades como atracciones turísticas y los cazan por su carne”, explicó Subho Majumdar, de IBM.

“En términos -añadió- de riesgo de enfermedad, es un resultado altamente alarmante”.

El zika es un virus que se contrae principalmente por la picadura de ciertos mosquitos, aunque también por vía sexual, y que en 2016 vivió un gran bote en América Latina, con foco en Brasil, con decenas de miles de casos.

#Ciencia y tecnología

Síndrome de piernas inquietas afecta a pacientes con insuficiencia renal

Quien lo padece se siente incómodo a menos que mueva las piernas y el movimiento detiene la sensación desagradable durante un corto tiempo.

Por Redacción, 2019-03-20 11:13

México, (Notimex).- Las personas con síndrome de piernas inquietas no pueden permanecer tranquilas por tiempo prolongado y tampoco duermen bien, debido al constante movimiento de sus extremidades, por lo que es considerado un trastorno del sueño.

Esta condición conocida científicamente como enfermedad de Willis-Ekbom, es un problema del sistema nervioso, que provoca la sensación de un impulso irrefrenable a levantarse y pasear o caminar, siendo común en pacientes con insuficiencia renal que reciben diálisis.

Quien lo padece se siente incómodo a menos que mueva las piernas y el movimiento detiene la sensación desagradable durante un corto tiempo.

William G. Ondo, director de la Clínica de trastornos del movimiento del Houston Methodist Neurological Institute, aseguró que las personas con síndrome de piernas inquietas interrumpen su sueño a menudo, lo que ocasiona que no tengan un descanso adecuado e incluso necesitan dormir en camas separadas de sus parejas.

Dijo que, según una encuesta, casi la mitad de los pacientes evita a ir al cine y a otros eventos en los que se espera que permanezcan quietos durante largos períodos de tiempo.

El diagnóstico de este trastorno no requiere un estudio en el laboratorio y tiene varias opciones de tratamiento, que van desde productos farmacéuticos hasta dispositivos médicos innovadores.

Aunque es fácilmente identificable, uno de los desafíos es paliar la mala calidad de vida de las personas que viven con este padecimiento, agregó Ondo.

De acuerdo con el Grupo de Estudio Internacional sobre el Síndrome de Piernas Inquietas, los síntomas más relevantes son: mover las piernas generalmente acompañadas por sensaciones incómodas en las mismas, movimiento que comienza o empeora durante los períodos de descanso o inactividad.